22.4.10

CAPÍTULO VI
EL SIGNO DEL VENCEDOR. LOS POLACOS ERIGEN EL HITO DE LA CUMBRE.

Antecedentes.


Si bien los primeros en identificar al gran nevado fueron las culturas atacameñas, no ascendieron su cumbre y no se han hallado rastros de actividades en sus inmediaciones.
Los vestigios arqueológicos más cercanos son el tambo de la Laguna Celeste y el depósito de leña de la cumbre del Inca del Mar (5135 metros).
Las comisiones de límites que operaron en la zona hacia fines del siglo XIX y principios del XX ascendieron el Cerro Vidal Gormaz y el Dos Hermanas e identificaron con su actual denominación al Pissis, pero la exploración no los llevó a sus laderas.
Las caravanas de arrieros y contrabandistas pasaban o más al sur por Pircas Negras y Come Caballos o más al norte por el paso de los Patos o Tres Quebradas.
La primera expedición deportiva que transitó la zona vino de Europa y fue el complemento de otra primera exitosa, que había recorrido otra zona de la cordillera.

Segunda Expedición Polaca a los Andes.


En 1937 la segunda expedición polaca a los Andes recorrió la Cuenca de la Salina de la Laguna Verde con el objetivo de coronar las más altas cumbres americanas aún sin hollar. El éxito obtenido en 1934 por la primera expedición que había logrado el primer ascenso del Mercedario (6770 metros) y la apertura de la ruta del Glaciar de los Polacos en el Aconcagua, motivó la organización de la segunda expedición de los centroeuropeos.
Llegaron a Buenos Aires en la primer quincena de octubre de 1936, utilizando esta primera etapa en la capital para recabar información precisa sobre la zona que alberga mayor cantidad de montañas de más de 6500 metros en los Andes.
Con el auspicio del Touring Club Argentino la expedición viajó hasta Tinogasta en la provincia de La Rioja. La documentación que poseían era escasa, el libro Puna de Atacama de 1933 de Walter Penck, un mapa del IGM en escala 1:500.000 muy poco preciso, otro de Sud América de la American Geographical Society en escala 1:1.000.000, cartas de las comisiones de límites de principio de siglo y dos croquis a mano basados en cartas chilenas de 1:500.000 y 1:250.000.
En Tinogasta organizaron la caravana de 25 mulas con cuatro arrieros y estuvieron prontos a partir a fines de diciembre de 1936. El camino escogido fue el único existente en la época, siendo el utilizado por las caravanas que cruzaban a Chile con mercadería. Partiendo de Tinogasta se llegaba casi al poblado de Anillaco y se remontaba la quebrada de la Troya (dirección oeste). Luego de cruzar la Sierra de Narváez se transitaba por el valle de Chaschuil hasta el río Cazadero ingresando por su valle. La huella continuaba por los parajes conocidos como Tambería y Nacimiento cruzando por el alto Portillo para llegar a la zona de Tres Quebradas al norte de la Laguna del mismo nombre.
El viaje de los polacos demandó 8 días de dura actividad, llegando según su descripción bastante cansados al lugar establecido para el campamento base.

Campamento base en Tres Quebradas.

Establecida la expedición en el paraje conocido como Tres Quebradas, a más de 4200 metros, comenzaron los preparativos para la aclimatación. El lugar era el indicado ya que había agua potable, pasto y leña. El campamento quedó establecido con una carpa común para la actividad diaria y para los alpinistas y otras pequeñas para alojamiento para los arrieros. El jefe de la expedición era Justin Wojszniss con experiencia en el Cáucaso, Witold Pariski, médico y encargado de la meteorología, Jan Szczepanski a cargo de la crónica y el ingeniero Stefan Osiecki, que con experiencia andina por haber participado en la primera expedición era el encargado de la logística y organización general.
Osiecki aclimató rápidamente, mientras el resto del grupo sintió la rigurosidad de la altura y las condiciones del desierto alto andino. Pese a esto el 17 de enero el grupo estuvo listo para ascender el primer seismil: el fronterizo Patos de 6220 metros.
Luego del primer éxito se decidió atacar el nevado de mayor envergadura: el Pissis. La visión desde Tres Quebradas no hizo dudar a los polacos, como si dudaron las expediciones de los 80 sobre cual es la cumbre principal del macizo.
Desde el punto del campo base se observa el perfil del Pissis recortándose la cumbre este (Ejército Argentino), la UPAME, la principal y el Pissis IV. Aparecen mimetizadas la cumbre Gendarmería Nacional y la Samoré. Los andinistas que continuaron la exploración de la zona e ingresaron por el sur de Valle Ancho tuvieron la visión de la cumbre Ejército Argentino en primer plano por lo que se suscitó la controversia sobre cual era la de mayor altura. Hay que aclarar que la diferencia entre ambas cumbres es de apenas 7 metros, realmente imperceptible a tanta distancia, e incluso desde ambas cumbres es muy difícil establecer cual es la mayor. Años después con la publicación de la nueva cartografía del IGM argentino la disputa se resolvió, dando la posición de los polacos como válida. Incluso surge de la carta 1:100.00 que la cumbre UPAME es levemente superior a la Ejército Argentino.
Sobre la base de la visión que tenían los europeos nominaron a las cumbres del Pissis como I, II, III (principal) y IV.
El plan era seguir la quebrada central de las tres quebradas que llegaba a la parte central de Valle Ancho. Pese a que era seca y carecía de pasto y leña, la provisión de ésta última se hizo a mula y ya en el valle ancho las bestias se encargarían de encontrar su alimento. El 24 de enero partieron y luego de establecer el campamento, una fuerte nevada dejó trunco el primer intento. Volvieron a Tres Quebradas y allí se decidió que el grupo se dividiría en dos: Osiecki y Szczepanski volverían al Pissis y Wojszniss con Pariski recorrerían el valle al este del Portillo. Los jefes de cordada serían Osiecki y el jefe de la expedición respectivamente. La división de los grupos se hizo teniendo en cuenta colocar los dos mas experimentados a la cabeza, pero tanto uno como otro tenían detrás de sí a jóvenes con mas fuerza física. Luego de culminar los ascensos, veremos a un Szczepanski insistiendo para continuar por la cresta cumbrera del Pissis y a un Pariski ascendiendo en solitario al Tres Cruces Sur, luego de haber escalado la cumbre Central, considerada mas alta desde el col por él mismo y Osiecki. El hecho de tener cordadas tan complementadas les permitió, junto con un sinnúmero de aciertos, lograr todos los objetivos propuestos al llegar a la zona.

La ruta a la cumbre.

Finalmente el 3 de febrero parte la cordada del Pissis. En un día a mula llegan al campamento anterior, ubicado a 4300 metros en Valle Ancho. Al otro día, 5 de febrero, junto con los animales trepan hasta los 5300 metros, siguiendo el cauce de un arroyo de deshielo, que desciende directamente al norte del Pissis y que desemboca en el río del Valle Ancho en el punto del campamento. Allí se establece el primer campamento de altura. Prosiguen la escalada por la ladera norte buscando el filo nor noreste. Una vez en él escalan, como describe Szczepanski, entre grandes bloques y también torrecillas y establecen otro campamento sobre los 5900 metros. Al otro día 7 de febrero de 1937, parten temprano del campamento, luego de una noche a mucha altura. Continúan la escalada por el filo. Szczepanski describe la ruta como una travesía fantástica rodeada por ambos lados (norte y este) por glaciares. Esta descripción es clara para determinar la ruta seguida, el hecho que ven glaciares tanto al este (glaciar de los argentinos) como al norte (glaciar Oeste del Pissis) determina que están en un punto del filo nor noreste en el que están rodeados por el norte (y oeste) por el glaciar occidental y lógicamente observan el glaciar de los argentinos sobre la ladera norte del nevado. A unos 6500 o 6600 metros los escaladores se separan, eligiendo Osiecki una ruta que asciende primero al Pissis IV (cumbre ubicada al oeste sur oeste de la principal), según el cronista “especie de prominencia situada en un pico secundario”. Szczepanski escala directo a la cumbre principal y llega antes que su compañero al punto culminante.
De acuerdo al relato de Szczepanski en ese momento le plantea al jefe de la cordada recorrer todo el filo cumbrero hasta el Pissis I (Ejército Argentino) el cual describe como muy rocoso y empinado pero no muy difícil de escalar. Pero Osiecki como jefe y debido a su mayor experiencia andina ordena de inmediato la retirada sobre el camino de ascenso hacia el campamento.
En la cumbre erigen un hito de roca dejando allí una lata con sus nombres y fecha. Osiecki no dejó testimonio en la prominencia subida con anterioridad.
El mismo “signo del vencedor” que habían elegido para el Mercedario en 1934, ahora lo erigían en el Pissis, y lo seguirían haciendo en las próximas cumbres que escalarían.
Durante el descenso descubren la Laguna Negra, bautizándola así por el color de sus aguas. El hecho del descubrimiento hace inferir que seguramente bajan por la ladera norte, más suave que el filo, ya que evidentemente la visión es diferente que en el ascenso.
Descienden hasta el campamento de 5300 metros, y allí esperan un día a que lleguen las mulas.
El camino de regreso lo hacen por la Laguna Negra, donde aprovechan para explorarla. Osiecki describe el paraje como un rincón de especial belleza, poblado únicamente por bandadas de flamencos rosados.
Al regresar al campamento de Tres Quebradas se encontrará nuevamente toda la expedición y luego de los festejos por la obtención de las cumbres del Pissis y Nacimiento proseguirán con la exploración de los más altos cerros de ésta región.

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